Viernes, 20 de Febrero de 2009
# Un italiano y un mexicano que nunca habían patinado completaron la ruta jacobea desde Roncesvalles
Dos peregrinos hacen el camino de Santiago en tan solo nueve días en patines

Cuando Luis Vera, un estudiante mexicano de intercambio que reside en Madrid, decidió que no podía regresar a su país sin visitar la tumba del apóstol Santiago, nunca imaginó que su entrada en Compostela iría tan rodada. La idea surgió de su compañero de piso, Christian, un italiano que estudia Educación Física por medio de una beca Erasmus. «Yo no sabía patinar, pero Christian me dijo que solo me acompañaría si íbamos los dos con patines», explica Luis.

Comenzaron a preparar el viaje y el pasado 9 de febrero partían desde Roncesvalles con destino a la capital gallega. El periplo de Luis se presumía complicado en su primer tramo. Además de tener dificultades para mantenerse en pie y avanzar, pronto se sumó la nieve que cubría todo el paisaje y que pedía a gritos unos esquís para facilitar el desplazamiento. Mientras para él patinar con aquellas condiciones meteorológicas resultaba una odisea, su atlético compañero de viaje disfrutaba del entorno. «Yo veía que a Luis le costaba mantenerse en pie y no podía dejar de reírme, y la verdad es que me hizo el viaje muy divertido», relata Christian.

Luis Vera y Christian comenzaron a patinar en Roncesvalles el 9 de febrero y ayer hicieron su entrada triunfal en Compostela © La Voz de Galicia

Pero cuando se había consumido la mitad de la aventura, el italiano pudo comprobar que su compañero comenzaba a demostrar más soltura con los patines. Aun así, Luis no podía evitar perder el equilibrio en ciertas ocasiones y su cuerpo sumaba a cada tramo más magulladuras. «Ya en Galicia, una camarera brasileña me preguntó si me había peleado con un tigre», recuerda divertido.

A pesar de los patinazos, ?Christian y Luis consumaron ayer su pequeño milagro, a base de técnica el primero, y de fe el segundo. El mexicano se emocionó escuchando la misa, y el italiano, comiendo una merecida ración de pulpo.

Noticia obtenida en la Voz de Galicia.